DOS PASOS

Autor: Drew Czernik
Año: 2018

Doy un paso, él da dos.

Desperté aquella primera mañana con los residuos de una pesadilla en el fondo de mi cabeza. Él estaba ahí afuera, acercándose. Parpadeé, me quité el sueño de los ojos e intenté restregar la pesadilla de mi cerebro. El sueño se fue; la pesadilla, no.

Escuché algo, miré a Amy. Tyler estaba de pie al lado de la cama, tirando de las sábanas, con la parte superior de la cabeza apenas visible sobre el colchón.

"El hombre viene, papi."

Doy un paso, él da dos.

Era igual en todas partes. La gente lo sentía; las sombras en el fondo de sus mentes acercándose con cada paso. Luego, las sombras comenzaron a alcanzarnos.

Primero fueron los aviones, aterrizando vacíos, en piloto automático. Luego, dejaron de aterrizar y comenzaron a caer. Los viajeros desaparecieron de los trenes, las autopistas se llenaron de accidentes. Las sombras nos estaban alcanzando. Y cuando te atrapaban, te llevaban con ellas. No tardamos mucho en darnos cuenta de que cuanto más lejos íbamos, más rápido nos atrapaban.

Y siempre lo hacían.

El mundo se hizo más lento. Nos quedábamos adentro, no nos movíamos a menos que tuviéramos que hacerlo. No importaba, él seguía viniendo. Cada viaje a la cocina, al baño, cada paso. Todos lo traían más cerca.

Mantuvimos el televisor encendido, esperando una respuesta. Se podía ver cómo crecía el miedo en los ojos de la presentadora cada vez que se movía. Finalmente, dejó de hablar y permaneció sentada frente a la cámara, petrificada. Aún estaba allí cuando se fue la luz.

Doy un paso, él da dos.

Han pasado días desde que vi a alguien afuera. La última fue una dama que vivía tres casas más abajo, corriendo por la calle, mirando por encima de su hombro y gritando algo que no alcancé a oír. Llegó hasta la puerta de nuestra cochera. Brilló un oscuro resplandor en el aire, detrás de su espalda, y luego ella desapareció.

Me pregunto si todo terminó de esa forma para Amy.

Ella se fue ayer. Después de Tyler. Lo intentamos. Lo intentamos con todas nuestras fuerzas. ¿Pero cómo mantienes quieto a un niño de tres años? Pensó que era un juego. Se escapó, riéndose mientras lo perseguíamos. Amy gritaba, Tyler reía.

La última vez, llegó a la puerta principal. Se dio la vuelta, mientras reía. "¡El hombre viene, papi!" Dio un paso más y brilló un resplandor oscuro. Su risa se convirtió en un alarido y, entonces, se fue. Amy no dijo nada. Caminó hacia donde él había desaparecido; luego, siguió caminando.

No me tomé la molestia de cerrar la puerta detrás de ella. Las puertas ya no importan.

Doy un paso, él da dos.

Solo quedo yo, ahora. Solo en esta casa oscura y silenciosa. Me estoy moviendo de nuevo. Ya no hay razón para no hacerlo. Él esta cerca. Tan cerca. Juro que casi puedo ver el resplandor.

Hay un dibujo de Tyler pegado en la nevera. Estamos los tres; sonrientes figuras trazadas en gruesos palitos azules. Me encanta ese dibujo. Quiero verlo una vez más.

Doy un paso, él da dos.

Doy un pa...

Comentario del traductor:

Enfermedad, violencia, vejez, tiempo. Tú das un paso, él da dos. 

Ilustración de Harry Clarke para "Fausto"