BUNNY

Año: 2019

Estas llorando.

Lágrimas saladas gotean en mi piel y se evaporan en el calor seco.

Me abrazas con fuerza, siento tu respiración irregular, tus escalofríos, mientras retienes sollozos que quieren ser libres.

Quisiera reconfortarte, pero ¿qué soy? Solo retazos de tela con relleno de felpa, una nariz de botón rosa y un par de ojos de plástico. No puedo hacer más que ser abrazado, ofrecer simpatía en silencio, pedir a los legendarios peluches del pasado (y a Veleveteen, sobre todo) que me permitan hacer más.

Se oyen gritos. Hay disparos y alaridos y te estremeces, pero no lloras.

Tu corazón late como latiría el mío si estuviera vivo.

Estás muy asustada.

Eres tan valiente. 

Desearía poder ver lo que estás viendo.

Mis orejas largas y esponjosas se pliegan sobre tu polvorienta piel canela. Mis ojos de botones y mi plástica nariz rosa se aplastan entre mi relleno y tu camiseta. Me acaricias las orejas para reconfortarte, abrazándome fuerte mientras tiemblas, mientras las lágrimas gotean lentamente... gotean... gotean en mi piel.

Los gritos se apagan, pero hay llanto, gemidos. Todavía se oyen voces (personas extrañas) y el crujido de las pisadas sobre el suelo polvoriento.

Te sacan a rastras de tu escondite; una gran mano sujeta tu brazo.

"I got one! (¡Atrapé a uno!)", grita una voz masculina.

Luchas y chillas.

"¡Dejame ir!"

Let me go. Pero no lo hará.

Aferrado a tu mano mientras luchas, el mundo gira a mi alrededor. Veo a tus padres siendo llevados a un auto. Lo próximo que veo son los matorrales que te sirvieron de escondite. El mundo se inclina de nuevo y veo al hombre que te retiene. Uniformado, con un sombrero y anteojos reflectivos sobre los ojos, tiene una expresión sombría en el rostro.

Te colocan en un automóvil, vacío salvo por ti, en la parte de atrás.

"¡Mami! ¡Papi!", lloras.

Él te ata, mientras luchas y gritas por tus padres; luego, se apodera mis piernas.

"¡No! ¡No te lleves a mi conejito!"

Don't take my bunny. Te aferras a mi cabeza con fuerza desesperada.

Siento que las costuras de mi cuello y mis piernas se tensan cuando el hombre tira. No me dejarás ir.

Un hilo se desgarra, el comienzo de una costura rota.

"¡No!", lloras de nuevo y él suspira, let's go (vámonos).

“Alright kid. You can keep the bunny. (Muy bien, niña. Te puedes quedar con el conejito.)"

Te callas, abrazándome fuerte.

El viaje es largo.

Estás sola en este lugar con paredes de malla y concreto, y niños de todas las edades que lloran. Dejaste a tus amigos para ir con tu familia. Te han despojado de tu familia y tus protectores. Pero no estás sola. No dejarías que te despojen de mí.

Estas llorando.

Lágrimas saladas gotean en mi piel.

Quieres a tus padres.

Quieres estar a salvo.

Solo me tienes a mí.

Por ahora, solo por ahora, eso es suficiente.

Comentario del traductor:

Comencemos por lo obvio: Este relato se saborea mejor en inglés, motivo por el cual conservé parte del diálogo en su idioma original. Por supuesto, es la historia de cómo la policía (¿estadounidense?) detiene a una familia de inmigrantes hispanos. Es, además, una historia sobre la impotencia; la impotencia de la pequeña niña, incapaz de salvarse a sí misma y a sus padres. Y, también, es la historia de nuestra propia impotencia. Somos el conejo de peluche. Tenemos un sentido del deber que nos impele a ayudarla, pero somos incapaces de hacerlo, espectadores inertes de la tragedia.

Ligotti escribió: "En los relatos y las canciones, podíamos entretenernos con lo peor que pudiésemos imaginar, reemplazando dolores reales con otros que fuesen irreales e inofensivos para nuestra especie. También podemos hacer este truco sin traspasar los linderos del horror sobrenatural, pero, entonces, corremos el riesgo de encontrar miserias que se hallan demasiado cerca de casa."

La historia de Amy Brennan no traspasa los linderos del Horror Sobrenatural. Su relato transcurre en el mundo del Horror Social, nuestro mundo, encontrando miserias que yacen, quizás, demasiado cerca.

"Still Life of a Dead Hare, Partridges, and Other Birds in a Niche" de Jan Weenix